Voy a confesarte algo que no debería decir en una página que se supone que tiene que venderte algo.
No tengo una misión que vaya a cambiar el mundo. No lloro de emoción viendo un amanecer. El nombre de nuestro método no suena a laboratorio ni diez valores en los que «creo profundamente».
No puedo con eso.
No me lo creo.
Lo que sí puedo contarte es esto:
En 2023 competí en culturismo. Por fin tenía el físico que llevaba años persiguiendo. Y ese mismo cuerpo, semanas después, se rebeló contra mí: inflamación, cansancio que no se iba ni durmiendo diez horas, la regla desaparecida… y las ganas de todo, incluidas las de la cama, también. Estuve a punto de perder a quien hoy es el hombre de mi vida, y ni siquiera sabía por qué me estaba pasando.
Nadie me había hablado de que había perdido mi equilibrio hormonal. Nadie me había explicado que «verte bien» y «estar sana por dentro» son dos cosas que no siempre van juntas.
Así que volví a estudiar. Esta vez, salud hormonal femenina. Até cabos que ningún entrenador de gimnasio me había ayudado a atar.
Hoy somos un equipo con más de 15 titulaciones certificadas y llevo +5 años acompañando a mujeres que se reconocen en lo que te acabo de contar: hinchazón que no se explica, problemas digestivos comiendo sano, un cuerpo que no responde aunque «lo hagas todo bien».
¿Vas a unirte a nuestro equipo? No lo sé. Eso depende de ti.
Lo que sí sé es que si has llegado hasta aquí, algo de lo de arriba te ha sonado.
Y si es así, no hace falta que sigas buscando la dieta perfecta.
Solo hace falta que hablemos.
Att: Ainafit, o Ainara. Como quieras 🙂
Nosotras tampoco, así que conoce nuestro equipo de mujeres y sobre mí al mando de este berenjenal; un poquito de nosotras, nuestras formaciones y titulaciones y todo eso que te deja más tranquila.
Por resumirte:
La de la amenorrea
«Yo también engordé sin darme cuenta, intenté arreglarlo sola y acabé con amenorrea, agotada y sin ánimo para nada. Fui al médico. Solo me mandaron la anticonceptiva, sin explicarme el porqué. Ahí empecé a formarme y hoy vivo sin miedo a la comida, con energía y resultados reales. Todo problema tiene solución. Solo hay que buscar la raíz.»
La del SOMP
«Con la regla descontrolada desde jovencita, el ginecólogo me diagnosticó SOMP y solo me recetó la píldora. Al dejarla me vinieron los desajustes: 5 años con SIBO, digestiones horribles y vomitos. Me formé en patologías digestivas y ahora voy a ser mamá y tengo buenas digestiones . Es darte cuenta del problema y convertir el cambio en hábito.»
La del castigo
«Crecí valorando la perfección por encima de todo, y empecé a entrenar desde el castigo, no desde el amor propio. Años atrapada en dietas y entrenamientos excesivos, sin sentirme nunca suficiente. Entendí que el problema no era mi cuerpo, sino cómo lo veía. No necesitas castigarte para conseguir resultados.»
La del colon irritable
«Vi cómo mi abuela se aliviaba con la alimentación más que con medicinas, y decidí estudiar nutrición para ayudar. Pero en la carrera no cuidé de mí: gastritis, dolores de estómago, todo me sentaba mal. El día que apliqué en mí lo que estudiaba, todo cambió: buenas digestiones, energía, cenas sin miedo. Lo que empecé para ayudar a los demás, me acabó ayudando a mí.»
Inflamación digestiva
«Vivían con hinchazón, molestias digestivas y dolores de cabeza sin explicación. Probé dietas y suplementos buscando una solución rápida, pero solo encontraba más dudas. Entendí que la digestión, el sistema nervioso y las emociones están conectados, y eso me llevó a especializarme en salud digestiva. Tu cuerpo no está en tu contra. Solo necesita que aprendamos a escucharlo de otra manera.»
Cortisol
«Tenía inflamación, digestiones pesadas y 4 años de amenorrea que acabaron en osteoporosis. Me diagnosticaron SII y SIBO, pero aunque me cuidaba y entrenaba, mi cuerpo no respondía. Entendí que mi estrés afectaba a mi digestión, mis hormonas y mi energía. Hoy acompaño a mujeres que hacen todo bien pero su cuerpo no responde, ayudándolas a entender qué pasa de verdad en su cuerpo.»