Ellas también pensaban que lo habían probado TODO.
Ha perdido 10kg y -13cm de cintura.
Ganó energia, perdío 2kg y 6cm de cintura. Ahora come de todo con su hija sin culpa.
Vino de un nutricionista donde sólo le daban alimentos que podía comer y los que no. Eliminamos la inflamación y recuperamos la regla.
Ya ha perdido +8kg.
Eliminó sus malas digestiones y después de años de intentos por fin perdió 7kg.
Ha perdido 14kg y recuperado sus ‘ganas de vivir’.
Tenía malas digestiones y no conseguía perder grasa. Perdió 6kg comiendo el doble que antes.
Ahora ya no sufre inflamación, va al baño a diario y tiene mucha energía.
Ningún médico le ayudaba. Ahora le sienta bien la comida, puede disfrutar con sus amigas y tiene un físico que responde y con el que se siente a gusto.
Hemos conseguido perder peso y a la vez ganar masa muscular para sentirse fuerte y no depender de nadie cuando sea más mayor.
Acababa de ser mamá y quería sentirse bien con ella misma. Ahora disfruta de salir a comer fuera.
Pensaba que iba a ser su obstáculo y ahora sigue perdiendo peso mientras disfruta de sus entrenamientos.
Ahora ya no tiene ansiedad y sigue perdiendo grasa.
Hemos logrado reducir sus brotes de acné (en la primera semana) y la inflamacion abdominal que tanto le preocupaba.
Ha mejorado digestión, medidas, fuerza, energía y relación con la comida.
Reducimos hinchazón y malas digestiones y ahora tiene más energía y le sienta bien la comida.
En una semana eliminó la inflamación y ahora va al baño sin estreñimiento y a diario.
Nos enfocamos en el cotrol del nivel del estrés y empezamos con entrenamiento en casa.
Hemos controlado las digestiones pesadas, vamos bajando de peso y tiene mucho mejor ánimo.
Eliminamos la inflamación y ha perdido -10 kg y -11 cm de cintura.
Ha perdido 5 kilos y 9 cm de cintura y ademas sentirse menos inflamada.
Su médico no quiso mandarle nada para el SIBO.
Venía de ietas restrictivas y con problemas digestivos.
ha bjado 5 kg y -8 cm de cintura. Mejorando digestiones, inflamacion y sin obsesionarse con el peso.
Yo también viví inflamada y casi pierdo al hombre de mi vida.
No quería salir da casa, sentía que no quería estar con nadie, incluso no quería tener relaciones con mi pareja. Imagínate que tu pareja piense que «ya no te gusta y no sientes lo mismo» cuando no dejas de quererle cada día… El sentir que nuestra relación se tambaleaba marcó un punto de inflexión y me especialicé en salud hormonal de la mujer.